Este edificio es uno de los elementos más representativos de la vida democrática de Chile. La actual construcción data de 1901, sobre terrenos que antes pertenecían a los Jesuitas donde unos años antes, en 1863, más de 2000 feligreses fallecieron en el incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús. Su arquitectura está compuesta por sobrias líneas del neoclasicismo francés. En sus jardines se erige una estatua de la Virgen María en memoria de las víctimas del incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús. El Congreso Nacional operó aquí hasta el año 1973. Fue declarado Monumento Nacional en 1976.