Fue proyectado en 1872 para trazar nuevas calles que unieran el centro de Santiago con recientes edificaciones hacia el sur, en particular el Club Hípico. Renombrados arquitectos proyectaron aquí viviendas para clases acomodadas de la época cuyo resultado fue una calle elegante de edificios en estilo neoclásico y que contó con el primer asfalto de la ciudad. En una parte destacan construcciones en estilo europeo “ciudad-jardín” con casonas aisladas en medio de jardines.